Hay casas de playa que sobresalen del resto no solo por su increíble diseño, sino también por la calidad de su servicio: la cocina, el personal y la administración. Samay Beach Retreat cumple con todo ello y más.

Ubicada en primera fila sobre la arena de Las Pocitas, con salida directa a la playa y de frente a las pocitas naturales que se forman con la marea baja, la casa fue diseñada por el arquitecto Pablo Gubbins con una idea clara: un estilo polinésico conversando con los materiales y el oficio del norte peruano.
Techos altos de madera, mucha luz atravesando los ambientes, jardines que se meten hasta la terraza. Adentro, la decoración suma piezas balinesas y africanas importadas desde Sudáfrica, una mezcla que en el papel suena arriesgada y en persona funciona muy bien.
La casa recibe hasta 16 personas en cinco habitaciones, tres suites y dos habitaciones familiares, todas con aire acondicionado, baño propio, smart TV, frigobar, caja de seguridad y sábanas de algodón de 600 hilos, entre otros detalles.
Pero lo que realmente diferencia a Samay Beach Retreat del resto de casas de alquiler de la zona, no está en la lista de comodidades, sino en el servicio. La casa trabaja con un cocinero de mucha experiencia, dos personas de servicio, además de un guardián 24/7.
Antes de llegar, al huésped se le envía una carta de especialidades de la casa para armar el menú de la estadía, programar las compras con anticipación e incluso coordinar envíos desde Lima. Uno llega y no se ocupa de nada.

Eso mismo es lo que repiten los huéspedes de Samay Beach Retreat. En Google la casa mantiene una calificación de 4.9 sobre 5, y al leer los comentarios se nota un patrón: casi todos hablan primero del personal y de la comida, y recién después de la casa.
Los visitantes destacan lo atento y cálido del equipo, la calidad de la cocina y lo impecable del mantenimiento. Más de una reseña la describe directamente como la mejor casa de Las Pocitas, y varias mencionan que volverían sin dudarlo.

La ubicación termina de cerrar el argumento. Samay Beach Retreat está a 2.5 km del pueblo de Máncora, lo suficientemente cerca para bajar a comer, salir de noche o ir a tomar clases de surf, y lo suficientemente lejos para que el ruido y movimiento del centro no llegue.
Para quien busca una casa completa en Máncora, una reunión familiar, un grupo de amigos, unas fiestas de fin de año, Samay Beach Retreat es de las opciones más sólidas que hay en playa Las Pocitas.
Puedes consultar precios, disponibilidad y temporadas, directo a la casa en Samay Beach Retreat.







